miércoles, 30 de enero de 2008

Sinopsis

La historia empieza cuando el autor describe un dibujo que hizo cuando era niño de una boa constrictor que se traga un elefante, después de haber visto un libro sobre la selva virgen, en el cual había un dibujo de éste increíble animal.
Muy contento con su elefante tragado por una serpiente, enseña su dibujo a varias personas mayores, preguntando si les asusta el dibujo, a lo que los mayores responden: “¿Por qué debería dar miedo un sombrero?
Disgustado por la falta de imaginación de los adultos, decide cambiar de oficio, ya no será pintor, será piloto de avioneta. Así, vive sólo, pilotando sin nadie con quien poder hablar de verdad durante años, hasta que un día tiene una avería en el desierto del Sahara. Pasa la primera noche durmiendo en la arena, y cuando las primeras luces del alba iluminan el día, oye una voz muy especial que le dice “por favor, dibújame una oveja”. Con sorpresa, se levanta de un salto y ve ante si a un principito que con insistencia, pero con calma le pide que le dibuje una oveja. Le dibuja varias ovejas, pero todas son rechazadas por el joven principito, también le dibuja el elefante comido por la serpiente, a lo que éste responde que no quiere ni elefantes ni serpientes que quiere una oveja. Se da cuenta que el principito ha reconocido el dibujo y decide dibujarle una caja con agujeros y la oveja dentro. “Esto es exactamente lo que quería” le dice. Y así es como el piloto conoce al principito del cuento.
Lo que sigue es la historia que el principito le cuenta al piloto sobre las aventuras que ha tenido en otros mundos desde que dejó su planeta, el asteroide B-612, las cosas que había aprendido, los extraños personajes que había conocido, de los que no podía entender su comportamiento, y los amigos que había hecho.
El asteroide B-612 tenía tres pequeños volcanes, dos de ellos en erupción, que le venían muy bien para calentar la comida, en el otro, que estaba extinguido, no tenía nada, y lo usaba como silla o taburete. También tenía una flor, que cuidaba con mucho esmero. El día antes de marcharse, deshollinó con cuidado los tres volcanes y tapó su flor con una urna de cristal para protegerla del viento y del frío. Al poco rato, marchó en busca de algún amigo: llegó a un asteroide, donde vivía un rey muy antipático luego fue a otro, donde vivía un hombre que siempre estaba feliz, un asteroide en el que vivía un borracho, en otro vivía un hombre de negocios, que siempre estaba haciendo cuentas, en otro asteroide vivía un farolero, y en otro un hombre sabio.
Ninguno de estos hombres le caían bien; hasta que llegó a la Tierra, donde conoció a un zorro, mas tarde lo domesticó; después marchó y llegó a este lugar, en el que se encontró con el piloto.
El principito se hace preguntas que contesta el mismo en su infantil y natural forma de entender los valores humanos. Cuando conoce al zorro hace su propia interpretación de lo que es tener un amigo y despedirse de el.
Todo está escrito en un lenguaje que casi te hace llorar. El principito en su inocencia y deseo de bondad, de conocer cada lugar y cada persona con avidez y curiosidad, es no sólo un vagabundo, sino un mensajero de sencillez, imaginación, amor, amistad y ingenuidad infantil.
Las historias son profundas, intensamente conmovedoras y están llenas de filosofía y de metáforas poéticas: “sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos”.
Es un cuento que va más allá de la imaginación del lector, y que recuerda que las cosas importantes de la vida se encuentran en el interior de las personas.